No escribo cartas de amor, porque lo vivo constantemente, y no escribo poemas tristes, porque olvidé lo que se siente. No recuerdo estar solo, porque lo olvide al conocerte. No sueño con cosas grandes, porque vives en mi mente. y cuando paseamos por la calle y siento tus manitas, adivino que me quieres, aunque siempre estén frias.
Aunque tu cabello me meta en problemas porque es rubio en las tardes, y es rojizo a medio dia, amo tu cabello, y amo tu carita. Amo tu sonrisa y tu risa escandalosa. Y esque tanto tiempo sin tenerte conmigo a veces me desespera. pero luego sale un solecito y veo que estas frente a mi, tan linda, tan inocente y tan bonita como siempre. entonces me permites pasar contigo un momento, tan corto, tan efimero como la vida misma cuando no te tengo.
Pero es extraño, porque solo te dejo, y te extraño como antes, como si no te hubiera visto, y siento tu perfume, y veo tu recuerdo, y escucho tus palabras y te extraño y te echo de menos. Pero duermo, y en mis sueños me acompañas; en un mensaje en una pantalla, o en un regalo recibido. En una tarjeta que me dice que me quiere, o en un perrito de peluche que me mira dia y noche.
Son pequeños detalles que se guardan en el alma, como cuando te veo de repente caminando por la escuela con una chamarra blanca, o cuando me dices de tu examen que a veces repruebas, y otras veces pasas.
Cuando me cuentas cosas raras o cuando pronuncias mal las palabras. cuando te ries de mis cosas, como cuando dije lo de la sarten aguada.
O cuando me haces reir con un murlo o con otras cosas raras que te sacas de la manga.
Eres tan simpatica que a cualquiera le agradas y por eso te quiero, por linda y por alegre, por simpatica y por sociable, por trabajadora y por decente. Por ser una niña bonita desde siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario